La tradición bandística desde la Ribera del Ebro

hasta el Moncayo pasando por el Campo de Borja

 

La Bandas de Música de Ainzón, Borja, Bureta, Gallur, Magallón, Mallen,

San Martín de la Virgen de Moncayo y Tarazona a través de su historia.

 

Lo que pretendo con este artículo es dar aconocer de la forma más breve posible la importancia que han tenido y siguen teniendo las bandas de música en la zona cercana al Moncayo.

Voy a escribir de su historia, de la función que han desempeñado a través del tiempo en cada uno de sus pueblos o de la dificultad y el esfuerzo que ha hecho falta siempre para que estas hayan llegado vivas hasta nuestros días.

Un origen que empieza a alejarse  y que en varios casos ya ronda los 150 años de existencia e incluso los supera. Una misión que por circunstancias naturales de la sociedad ha evolucionado de una forma notable y que no por eso ha dejado de ser fundamental en la vida de estos pueblos. Y un trabajo encomiable de mucha gente que con su esfuerzo y constancia han logrado que estas agrupaciones se mantengan y sigan hoy aún emocionando y haciendo felices a las muchas personas que las escuchan.

Antes de meterme en harina y escribir sobre las bandas de música de la zona en la que está centrado este escrito, me gustaría adornarlo con unas breves pinceladas sobre el nacimiento de la música de banda desde las antiguas civilizaciones hasta nuestros días. No pretendo escribir una historia de las bandas de música en el mundo, de esto ya hay mucho escrito, pero pienso que haciéndolo de una forma somera, a modo de preámbulo, nos puede poner en situación y ayudarnos a comprender mejor el resto de lo que expongo.

Agrupación Musical Borjana con los Gigantes

Un poco de Historia

Banda de Música significa grupo musical que está constituido por instrumentos de viento y percusión”.

Los primeros indicios que se conocen sobre las Bandas de Música están ligados a la batalla y a lo  militar. Se sabe que ya en el siglo VI a. c. los romanos utilizaban las bandas para acompañar a sus ejércitos hacia la lucha con tambores, buccinas romanas o trompetas rectas. También se tiene constancia de que en la época de Las Cruzadas en la Edad Media las bandas formaban delante de las tropas sarracenas con gran número de instrumentos de percusión, de metal y de madera con el fin de atemorizar a las centurias rivales.

En el siglo XVI aparecen gran cantidad de pinturas en las cuales queda plasmado que en esos años había ya gran variedad de instrumentos de viento. Chirimias, trompetas, cornetos o sacabuches eran los instrumentos habituales de la época. En 1606 Claudio Monteverdi  en su ópera Orfeo escribió una tocata para una banda formada por instrumentos de viento.

En el periodo Barroco (S. XVII) aparece ya una división entre las bandas militares, las capillas musicales de las iglesias o los ministriles que tocaban para los gobernadores de los pueblos. Esta división, la invención de nuevos instrumentos, la evolución y mejoría de los existentes harán que se formen diferentes formaciones de viento y percusión que se empiezan a acercar un poco a las bandas que conocemos actualmente.

Está claro que estas agrupaciones son las encargadas de interpretar la música al aire libre. Para las iglesias o palacios existían otras con menor sonoridad.

A la vez, son muchos los compositores que empiezan a escribir para ellas, por ejemplo Purcell  empleó la banda para la música del funeral de la Reina Mary II de Inglaterra o Haendel para la música de los Reales Fuegos Artificiales.

También en Francia con el reinado de Luis XIV cobra especial relevancia la música para viento y percusión. El compositor del Rey, Lully escribió gran cantidad de piezas para los músicos del monarca que lo acompañaban en las fiestas de sus jardines o en los desfiles por las calles de la ciudad.

En la época de Haydn, Mozart y Beethoven existen documentos que atestiguan  que en Viena había numerosas bandas de viento. En este mismo periodo clásico aparece el clarinete, instrumento que a partir de este momento va a ser importantísimo en el mundo de la música y sobre todo en el mundo de las Bandas de Música.

Durante la Revolución Francesa las bandas fueron integrándose cada vez más en la vida, tanto en lo militar con sus celebraciones patrióticas, como en lo civil con sus fiestas en las calles.

La invención del saxofón, la aparición de la tuba y las mejoras en  los instrumentos de metal, con la innovación de las válvulas y de los pistones, hicieron de la Banda de Música una agrupación ya importante y muy a tener en cuenta para todo el mundo.

En España la historia puede contarse de una forma parecida a todo lo descrito anteriormente. Es a partir de la invasión de las tropas de Napoleón cuando en nuestro país empiezan a cobrar especial importancia las Bandas de Música. La presencia de las bandas francesas en tierras españolas influyó de manera notable en la creación y expansión de nuestras agrupaciones musicales.

Banda de Música de Ainzón a finales del siglo XIX

El nacimiento  de nuestras bandas

En la primera mitad del siglo XIX las bandas militares ya no se dedican exclusivamente a tocar en actos militares. Muchas veces se les encarga amenizar fiestas de la vida civil, actuando en eventos religiosos, culturales e incluso populares. Es a partir de este momento cuando la sociedad española ve la necesidad de ampliar el número de Bandas de Música. Durante todo el siglo XIX empiezan a formarse bandas civiles por todos los rincones de España. Grupos de música que igual podían ser de un número reducido de músicos como de agrupaciones formadas por muchos integrantes, esto solía depender del número de habitantes del pueblo o ciudad donde se había formado. Las había creadas por el ayuntamiento de la población o por sociedades independientes, esta segunda era lo más habitual. Fuera como fuera, la misión que adoptaron fue siempre muy parecida, se encargaban de tocar en los actos religiosos del lugar, acompañaban a las autoridades a todo tipo de eventos, daban conciertos al aire libre para el deleite de la población y amenizaban todas las  fiestas populares que se celebraban en su localidad. También acostumbraban a acudir a los pueblos vecinos que los solicitaban ya que todos no tenían una banda.

En Aragón y más concretamente en la zona próxima al Moncayo todo esto se produce de la misma manera. Se formaron Bandas de Música en Ainzón, Borja, Bureta, Gallur, Magallón, Mallén, San Martín de la Virgen de Moncayo o Tarazona.

Se sabe que en estos pueblos alrededor de 1850 empezó un interés especial por parte de mucha gente por la música. Comenzaron a organizar pequeños grupos musicales que desembocarían  a final de este siglo y principios del XX en las bandas que conocemos actualmente. Por ejemplo en 1853 en San Martín de la Virgen de Moncayo el Párroco Don Juan Bernardo Gallei reagrupó un grupo de pastores que tocaban flautas hechas por ellos mismos. Se puede decir que este grupo fue el germen de la actual Banda de Música.

Fueron los Sacerdotes,  Maestros de Escuela o algún organista de la población los que dieron el primer paso para la formación de nuestras bandas. En muchos casos se formaron primero sociedades musicales independientes que luego pasaron a depender del ayuntamiento. En otros fueron desde el principio municipales. Los primeros directores, “El Maestro Musical”, se encargaban de todo lo referente a la música. No solo dirigían al grupo completo sino que también enseñaban solfeo y a tocar todos los instrumentos de la banda. El número de músicos que las integraban podían variar desde los 15 o 20 miembros en los pueblos más pequeños hasta los 40 o 45 en los más grandes. Los músicos solían formalizar un contrato con el ayuntamiento que les comprometía, a una parte a tocar en los actos que les fueran requeridos, y a la otra a pagar cierta cantidad de dinero por esas actuaciones.

En cada uno de estos pueblos la historia varía, no todos han funcionado de la misma manera pero de forma generalizada este fue el funcionamiento entre los años 1900 y 1970 aproximadamente. Alrededor de 1970 varias bandas de estas desaparecieron, el éxodo de la gente a las capitales en busca de trabajo y la falta de presupuestos en los ayuntamientos hicieron que las bandas dejaran de sonar en sus pueblos. Solamente hubo tres que lograron mantenerse en pie, las de Ainzón, Gallur y San Martín de Moncayo. Eso sí, con un número reducidísimo de integrantes, por ejemplo en Ainzón quedaron seis músicos o en San Martín ocho.

Banda de Música “La Moncaina” año 1932

Conocemos que en Mallén hubo buena Banda de Música en esos años y que actuó hasta los años 58 ó 59.

En Bureta también  existió una muy afamada por la calidad de sus músicos. Un grupo pequeño pero de gran valía musical que recorrió muchísimos pueblos de la comunidad aragonesa. Esta banda se presento en 1915 de la mano del organista de Magallón D. Ramón Salvador Morales y duró hasta principios de los años 60.

En Ainzón no se sabe con exactitud la fecha en la que se formó, ya que no hay ningún documento que lo asegure, pero se conoce de forma oral que varios años antes de 1900 ya existía. Hay notas periodísticas y fotografías de 1902 que certifican su existencia. Al parecer sus principios siempre estuvieron ligados con el ayuntamiento. El primer contrato firmado por ambas partes que se conserva es del año 1931. En esa época el director era D. Evaristo Sarria Perul natural de Bisimbre, poeta aficionado y practicante de profesión que ejerció toda su vida en Ainzón.

La Banda de Música de Borja nace en 1892 con un grupo de unos 40 componentes. El encargado de reunir a estos músicos fue el militar D. José Gusi. La banda se formo con el nombre de “Sociedad Musical”  pero parece ser que siempre fue con carácter municipal. Más adelante existió la llamada Banda Filarmónica. En el año 1933, después de haber distintos directores, cogió la batuta el destacado músico borjano D. Ramón Borobia Paños quien se haría  cargo de ella hasta 1970, año de su desaparición.

Magallón tiene agrupación musical desde 1899. D. Ramón Salvador Morales fundó dicha agrupación con el nombre de “Sociedad Musical Santa Cecilia”. En 1929 la banda pasó a depender del ayuntamiento llamándose a partir de entonces Banda Municipal de Música de Magallón.

En Gallur también existe banda desde el siglo XIX. Hay datos que reflejan su actividad musical desde el año 1856. También se conoce  la existencia de dos Bandas de Música en 1935 una de carácter municipal y otra de carácter privado.

De la Banda de Tarazona se tiene certeza que en 1894 ya actuaba aunque posiblemente anteriormente también lo hacía. La historia de esta Banda de Música es algo diferente al resto de las que estamos viendo. Su existencia está llena de apariciones y desapariciones por distintos motivos. Esta intermitencia le hizo tener varios nombres y depender de distintas instituciones. Fue municipal, después independiente llamándose “La Bombilla” más tarde pasó a denominarse Banda Filarmónica Turiasonense. En 1916 volvió a ser municipal dirigiéndola D. Miguel Arbeola Avinzano. En 1940 vuelve a desaparecer  y en el año 1946 se rehace de nuevo durante unos años.

San Martín de la Virgen de Moncayo es un pueblo que vive especialmente su Banda de Música. Una población que con tan pocos habitantes ha tenido y tiene una agrupación tan numerosa es digna de admiración. Han pasado por ella muchísimas personas, familias enteras generación tras generación. También ha habido a lo largo de su historia muchos directores desde el que fuera en 1900 D. Angel García hasta la actualidad. Todos realizaron una gran labor pero si hubiera que destacar a alguno ese sería  D. Cecilio Lamata Martinez que en 1953 cogió las riendas de la banda haciéndose cargo de ella durante muchos años y realizando un trabajo encomiable.

Banda de Música de Bureta alrededor de 1940

El renacer

Como ya hemos dicho antes, las décadas de los años 60 y 70 no fueron buenas para las agrupaciones bandísticas ya que desaparecieron la mayoría de ellas.

A finales de los 70 y principio de los 80 se empieza a tener más sensibilidad con la cultura. En los pueblos, entre otras muchas cosas culturales que se hacen, se vuelven a reorganizar las Bandas de Música y se les da un nuevo impulso. Las instituciones se dan cuenta de que son necesarias en sus localidades y que ese vacío que habían dejado hay que volverlo a rellenar. La Diputación Provincial y los Ayuntamientos apoyan a las bandas para que  reinicien su actividad. Pero los que realmente hicieron esto posible fueron antiguos músicos, jóvenes con inquietudes musicales y aficionados que no cesaron en su empeño hasta lograr su objetivo.

En los pueblos que no habían desaparecido, pero habían quedado muy mermadas, se empieza a enseñar a nuevos educandos para incrementar el número de integrantes. En las localidades que se habían quedado sin ella, se reclutan veteranos componentes para así ir empezando poco a poco, y entre estos y los nóveles que van aprendiendo formar la nueva Banda de Música.

Otro hecho relevante es que en esta nueva época las bandas de nueva creación se instauran como asociaciones independientes. Ahora ya no se denominan municipales, cada una adopta un nombre diferente pero de una manera u otra siguen apoyadas por sus ayuntamientos. Si esto no fuera así sería muy difícil su existencia.

De las bandas que no desaparecieron tenemos constancia de que:

La Banda de Música “La Moncaína” de San Martín de la Virgen de Moncayo en 1977 amplia su plantilla con 10 músicos nuevos. El esfuerzo de D. Cecilio, un nuevo acuerdo con el ayuntamiento  y la ilusión de los vecinos del pueblo hacen resurgir a “La Moncaína”.

La Banda Municipal de Música de Gallur tuvo como director, durante toda esta mala época, a D. Antolin Freixinos (1952-1982). La banda también aumentó su plantilla en los últimos años de su liderazgo.

La Banda de Música Local de Ainzón en el año 1978, por medio de su Ayuntamiento, encarga a D. Luis Alcega Morales enseñar a 20 nuevos educandos. Don Luis, con esta y otras nuevas promociones de aprendices, consigue revitalizar e impulsar la agrupación ainzonera. El Sr. Alcega estuvo al frente de la Banda de Música de Ainzón como director 36 años. Músico conocido en las Comarcas del Moncayo y Campo de Borja, no solo por ser director de la banda, sino también por sus cualidades como instrumentista y por su labor de recuperación de músicas tradicionales perdidas en muchos pueblos de dichas comarcas.

A. M. Banda de Música de Tarazona a finales de los años 90

De las bandas que resurgieron sabemos lo siguiente:

La Agrupación Musical Borjana se presenta oficialmente el 3 de abril de 1982 en el Teatro Cervantes de Borja. El nuevo director es  también el músico borjano D. Félix Martínez Lahuerta, pianista con muy buena reputación dentro del panorama musical aragones. En ésta época la formación borjana obtuvo varios premios en los Certámenes organizados por la Diputación Provincial de Zaragoza. También consiguió otro premio nacional en el concurso “Riantxeira, organizado por Radio Madrid.

La Banda de Música de Magallón se rehace en el año 1988, el interés de algunos jóvenes que tocaban en otros lugares y varios músicos de la desaparecida banda, hacen realidad un sueño que tenían desde hace tiempo. Encargaron la dirección de esta al músico de la Banda de la Diputación Provincial D. Alfredo Collado. En el año 1993 se constituye como sociedad independiente pasándose a denominar “Sociedad Artístico Musical de Magallón”

Tarazona tiene banda de manera definitiva desde el año 1979. El Ayuntamiento a petición popular fue el encargado de reconstruirla. El primer director de esta nueva época de la Asociación Musical Banda de Tarazona  fue D. Mariano Hernandez Magaña. A éste le siguieron varios directores hasta la llegada de D. Luis Felipe Gracia Gómez. Éste fue quien dio estabilidad a la asociación musical y con el creció de manera notable.

La Agrupación Musical Santa Cecilia de Mallén fue la última en reformarse. En el año 1990 nace esta nueva Banda de Música. El primer director que tuvo fue el clarinetista y músico militar D. José Lucas Ferrer. La banda junto con su escuela de música irrumpió con mucha fuerza en esos años. Consiguió aglutinar a muchísimos jóvenes de la localidad logrando hacer una gran agrupación musical. De esta generación de jóvenes, salieron varios que siguieron sus estudios musicales llegando a lo más alto en el panorama musical.

Agrupación Musical Santa Cecilia de Mallen en su 25 aniversario

La época actual

En los más de treinta años transcurridos desde la reactivación de este fenómeno bandístico han sucedido muchas cosas. La mayor parte de las bandas han crecido en número. Se han creado escuelas de música en todos los pueblos, en unos gestionadas por la propia asociación musical y en otros administradas por sus ayuntamientos. Estas escuelas  han pasado a ser fundamentales ya que son el vivero de sus bandas. Ahora hay profesores especializados para cada instrumento, esto hace que los músicos y las bandas actuales estén más preparadas y su calidad sea mejor que en tiempos lejanos.

Han pasado muchos directores por todas a lo largo de su historia. Muchísimos más músicos, que al fin y al cabo son los artífices de todo lo logrado, ellos son los que tocan. Incontables actuaciones en las calles y plazas de sus pueblos, en conciertos, certámenes, encuentros, festivales. También han realizado muchos viajes, no solo por la geografía aragonesa sino por toda España y en algunos casos incluso por el extranjero. Discos grabados e innumerables actividades.  ¿Cuantos miles de personas las habrán escuchado? ¡Incalculable!

La forma de gestionarlas y los objetivos que se plantean cada una difieren un poco. En casi todas estas bandas los músicos lo hacen por amor al arte, es decir no cobran nada por sus actuaciones. En muy pocas aun reciben una pequeña gratificación. Con los directores pasa lo mismo. Las de Gallur y San Martín siguen siendo municipales, el resto son asociaciones independientes. Algunas asociaciones tienen socios que con sus cuotas ayudan a mantener la agrupación, en otras no los tienen. Sean municipales o independientes, todas de una manera u otra, tienen el apoyo del ayuntamiento de su localidad. Si esto no fuera así sería muy difícil que existieran.

El objetivo es mantener una actividad músico-cultural en sus pueblos, que los miembros puedan participar en ellas y que la gente disfrute escuchándolas. Se trata de mantener viva una tradición, pienso que ha quedado claro, necesaria y fundamental en la vida de nuestros pueblos. Todas actúan en sus localidades en los actos tradicionalmente importantes. Programan conciertos dentro y fuera de de ellas. Algunas como las de Gallur o Magallón, se plantean objetivos de mayor calibre, como es el de participar en diferentes concursos nacionales e incluso internacionales.

Sociedad Artístico Musical de Magallón

Para acabar voy a intentar resumir el estado actual de  las Bandas de Música, aportando una pequeña reseña de cada una. Como ya he dicho antes sería interminable poder mencionar todos los logros, historia etc de estas bandas.

La Asociación Banda de Música de Ainzón “La Armonía” ha sido la última en dejar de ser municipal, en el año 2013 se hace asociación independiente. Cuenta con una plantilla de 35 músicos y es dirigida por Dª María Teresa Bellido Alcega desde el año 2003. En el año 2015 grabo el disco de estudio “Fiesta en Ainzón” Tradición Musical de los días 13 y 14 de Septiembre.

La Agrupación Musical Borjana está formada por una plantilla de alrededor de 50 miembros. Dirigida por D. Félix Martínez Lahuerta desde 1982. En el año 2007 celebró su 25 aniversario con diferentes y variados actos, el más destacado fue el extraordinario concierto que ofreció en la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza. También sobresalió la exposición conmemorativa  “Tres generaciones de Músicos Borjanos” muy valorada por los muchos visitantes que asistieron.

La Banda Municipal de Música de Gallur está integrada por unos 45 músicos. En diciembre del año 2014 toma la batuta el gallurano D. Daniel Pérez Cacho. En el año 2006 gana el Concurso de Bandas de Música “Ciudad de Huesca” y en el año 2012 consigue el segundo premio en el Certamen Internacional “Villa de Aranda”.

La Sociedad Artístico Musical de Magallón está dirigida desde 1997 por D. Rubén Navarro Gonzalo. Actualmente cuenta con una plantilla de unos 40 músicos. En los últimos años ha obtenido 5 premios en diferentes concursos de contrastada categoría. El último y más importante fue el ganado en el año 2009 en  Kerkrade (Holanda) recibiendo el 1º Premio y Medalla de Oro en la 3ª Sección de Harmony Band del 16º World Music Contest.

La Agrupación Musical Santa Cecilia de Mallén está formada por unos 30 músicos y dirigida por el navarro D. Javier Uriel Castro. En el año 2015 celebró el 25 aniversario de su creación con numerosos actos. Uno de los más multitudinarios fue el encuentro de bandas que se celebro el 29 de agosto. Las agrupaciones que se dieron cita para el evento fueron las de Ainzón, Cortes de Navarra, Luesia, Magallón y Mallén.

La Banda de Música “La Moncaína” de San Martín de la Virgen de Moncayo tiene cerca de 50 músicos y  la dirige D. Francisco Lamata Gómez desde 1990. En el año 2003 celebró los 150 años de existencia con muchas actividades. En el 2013 un fantástico encuentro con bandas de Navarra y Vizcaya. En el año 2015 presenta un libro que recopila la historia de “La Moncaína”.

La Asociación Musical Banda de Tarazona  está dirigida desde el año 2006 por D. Diego Lainez García y cuenta con más de 50 músicos. Realiza muchos conciertos por distintos  lugares, no solo de Aragón sino de otras comunidades autónomas. Especializada en conciertos monográficos y temáticos. Música de cine, de cantantes famosos, músicas del mundo o de afamados compositores. En agosto de 2016 acompañó a serafín Zubiri en el concierto “Recordando a Nino Bravo”.

Banda Municipal de Música de Gallur

Desde estas líneas quiero reconocer y agradecer a toda la gente que ha participado de alguna manera en cualquiera de estas nuestras bandas. Músicos, directores, directivos o aficionados que con su entusiasmo y esfuerzo han luchado para que las bandas sigan sonando en nuestros pueblos. A los que ya no están vivos, por haber sido los que empezaron  y las mantuvieron haciéndolo posible hasta nuestros días. A los que se han retirado por la edad, por toda la ilusión y trabajo que les dedicaron  y por seguir apoyándolas todo lo que pueden en estos momentos. A los que están actualmente en activo, porque a pesar de las adversidades por los tiempos que corren, sigan trabajando para mantenerlas en pie. Y por último a los jóvenes, por seguir participando y llenando de alegría los ensayos y actuaciones. Ellos son el futuro, por eso desde aquí quiero animarles a que continúen con el legado que dejaron nuestros mayores y que se den cuenta de que las Bandas de Música los necesitan, de ellos depende que sigan existiendo otros 150 años más por lo menos.