LOS TOQUES  DE CAMPANA EN TORNO A 1950 EN LA LOCALIDAD  DE AINZÓN

Este es un breve trabajo que hemos hecho sobre las campanas que tenemos en la iglesia de Ainzón y los toques que se interpretaban alrededor de los años 1950. La idea ha  partido de un estudio que mi padre, Antonio Bellido Sanz, hizo en el año 2000 y que titulaba “Las campanas de mi pueblo”. Casi todos los datos que aparecen en este artículo son investigaciones y recuerdos suyos. El resto, la redacción, maquetación fotografías y audios, lo hemos hecho entre mi hermana María Teresa y yo.

Hubo un tiempo en que el hombre se guiaba por el sonido de las campanas. Estas marcaban los distintos momentos del día, así como los diferentes acontecimientos que ocurrían en la población. Repicaban de alegría en los días de fiesta y lloraban con un toque lento y grave cuando un vecino partía hacia la eternidad. No solo llamaban a los vecinos a la oración, también orientaban   a los perdidos y daban señal de alarma en caso de incendio. El lenguaje de las campanas era un código conocido por cada localidad y sus habitantes entendían los mensajes que éstas transmitían y los sentimientos que expresaban.La electrificación de las campanas, la desaparición de los pueblos, el uso de nuevos lenguajes y otras muchas circunstancias han hecho que poco a poco se vayan perdiendo estas señas de identidad que cada población tenía.

La campana es un instrumento musical de percusión con forma de copa invertida que pertenece a la familia de los idiófonos ya que el sonido que emite proviene de la resonancia que proporciona su propio cuerpo al ser golpeado con otro objeto, bien que cuelga de su interior (badajo) o que choca desde fuera (martillo, mazo). Generalmente son metálicas, siendo frecuentes de cobre, bronce. Tienen un sonido determinado que depende de muchos factores como tamaño, grosor, material etc.

Las campanillas eran ya usadas por los pueblos antiguos (egipcios, asiáticos, griegos,..). La iglesia católica occidental las incorpora a su culto a partir del Siglo V y poco a poco fueron creciendo de tamaño hasta convertirse en los elementos que hoy decoran sus torres.

El estudio de las campanas y sus toques se llama campanología.

 

LAS CAMPANAS DE LA IGLESIA DE AINZÓN

Son cuatro las campanas que desde principios del siglo XX hasta la actualidad hay en el campanario de la iglesia de Ainzón. El material con el que están fabricadas es el bronce y se les conoce con los nombres de  TIN o Sebastiana, TON, TAN o CHAN y CAMPANICO. En todas hay una inscripción donde figura el nombre de la campana, quien la hizo, el que la encargó y el año de su fabricación.

Antiguamente también había una carracla de madera que se utilizaba en los oficios de la Semana Santa.

Hasta el año 1975 las campanas se tocaban manualmente,  bien con cuerdas y cadenas desde abajo del campanario, o bien subiendo a este a bandearlas o voltearlas con las manos. A partir de entonces se electrificaron y tocarlas a mano cayó en desuso.

Otra variación importante es que hasta la última reforma de la torre de la iglesia en 1991, las campanas estaban situadas en los arcos o ventanas que hay para esto. En dicha obra las campanas se metieron al interior del campanario.

También cuando se tocaban manualmente el yugo o contrapeso era de diferente material al que es desde que se mueven por medios eléctricos. El del Tin era de madera y los del Ton, Tan y Campanico eran de cemento. Ahora son todos de hierro.

TIN

 

Inscripción: “Ora Pronobis San Sebastián, año 1831”.

También Llamada Sebastiana

Situada al Oeste, mirando hacia la parte del Barrio Bajo o Plaza de la Iglesia. (Campana de la derecha)

Tamaño: alto 57 cm, diámetro 73 cm, altura total (incluido el yugo o contrapeso) 1,70 m, badajo 63 cm.

Afinación: MI bemol

 

 TON                                                                               

 

Inscripción: “María Concepción y Dolores”. Me hizo Ballesteros, siendo Cura Párroco D. Pascual Casanova y Sola, Alcalde D. Manuel Cruz Bellido en el año 1860 “Ruega por Nosotros”. Tiene dibujada una Cruz.

Situada al Sureste mirando al la parte del pueblo llamado Pomillo.

Tamaño: alto 70 cm, diámetro 80 cm, altura total 1,50 m, badajo 69 cm.

Afinación: SOL

 

TAN  o CHAN   

 

Inscripción: “Nuestra Señora de Piedad Ora Pronobis”. Me hizo D. Pablo del Campo en el año 1924, siendo Cura Párroco D. José Boldova Azcona. Tiene dibujada una Custodia y encima una Cruz.

Situada al Oeste, mirando hacia la parte del Barrio Bajo o Plaza de la Iglesia. (Campana de la izquierda)

Tamaño: alto 84 cm, diámetro 77 cm, altura total 1,60 m, badajo 73 cm.

Afinación: SI

 

CAMPANICO

 

Inscripción: “Santa María Ora Pronobis”. Me hizo D. Pablo del Campo siendo Cura Párroco D. José Boldova Azcona, en el año 1924. Tiene dibujada una Custodia y encima una Cruz.

Situada al Norte de la Torre.

Tamaño: alto 48 cm, diámetro 56 cm, altura total 1,15 m, badajo 44 cm.

Afinación: SOL

 

En el Libro de Gestis de la Parroquia encontramos que en 1689 se funde la campana pequeña en Fuendejalón (actualmente desaparecida), costó 24 libras jaquesas y 15 sueldos siendo Justicia Andrés Duarrez Surradas, Andrés Briz, Domingo Pérez y Blas Liarte Manor.

La más antigua es la campana Tin o Sebastiana que data de 1831.

Las Tan y Campanico están fabricadas en 1924. Se sabe que estas dos fueron hechas a partir de la fundición de una antigua campana muy grande que había en el interior del campanario. Fueron realizadas por D. Pablo Del Campo Alvarado, campanero santanderino afincado casi toda su vida en Ambel.

La campana Tan es la más grande y el sonido más grave lo tiene la Ton. Por el contrario la más pequeña y con el sonido más agudo es el Campanico.

LOS TOQUES

A lo largo del año las campanas de Ainzón sonaban en multitud de ocasiones. Existían muchos toques y variadas formas de ejecutarlos.

La mayor parte de ellos eran para anunciar los diferentes actos religiosos que estaban a punto de empezar. Otros eran para avisar de la hora y citar a la oración a los feligreses. También se empleaban para anunciar acontecimientos importantes. Vísperas de fiestas, muertes de algún vecino de la localidad e incluso para alertar de los incendios que se producían en las casas del pueblo.

Durante estos años los encargados de interpretar los toques eran los monaguillos. No había ni campanero ni sacristán que lo hicieran. En épocas anteriores, se sabe que si los hubo y que por ejemplo la Hermandad del Santo Cristo empleaba parte de su presupuesto en gratificar al campanero por tocar en los días de las fiestas de La Cruz.

En las siguientes descripciones de cada uno de los toques vamos a aportar, por una parte una escritura musical lo más aproximada posible a la realidad, no es exacta ya que es muy difícil hacerlo idénticamente pero puede darnos una idea de cómo eran los toques. Por otra parte adjuntamos audios con sonidos reales los cuales se asemejan a lo que en realidad eran.

EL TOQUE DE ORACIÓN

A las siete de la mañana se abría la Iglesia y se daba el primer toque del día, el llamado de “Oración”. Consistía  solamente en tres campanadas espaciadas y se hacía con la campana del Ton. Así mismo a las doce del mediodía se tocaba el del “Angelus”. El toque era exactamente igual que el de Oración.

En la Misa Mayor de los domingos también se usaba y en el momento de la consagración se daban también las tres campanadas.

 

EL TOQUE DE MISA

Para las Misas de los días ordinarios se hacían tres toques antes de que llegara la hora de empezar. El primero era media hora antes, el segundo un cuarto de hora antes y el tercero justo a la hora del comienzo.

Los tres toques eran iguales y consistían en tañer campanadas seguidas a una velocidad moderadamente rápida y con un ritmo regular. Se realizaba con la campana del Tan y duraba aproximadamente un minuto. Al final de cada uno sonaban una, dos o tres campanadas espaciadas dependiendo de si era el primero, segundo o tercer toque.

En los días festivos había dos misas, una al punto de la mañana y la otra era la Misa Mayor. En la Misa primera se ejecutaban los toques idénticamente igual a los de los días ordinarios.

 

VOLTEO  O BANDEO DE CAMPANAS

En los días festivos, antes del primer toque se daba un volteo de campanas de unos minutos con todas las campanas También se volteaban durante todo el tiempo que se tardaba en completar el recorrido de las Procesiones en estos días importantes. Igualmente, la víspera de  las fiestas mayores se “bandeaban” todas las campanas a las doce del medio día, anunciando así la solemnidad del día que venía.

 

Los domingos en la Misa Mayor, antes del primer toque se daba un volteo de campanas de unos minutos con el Campanico. También se hacía esto todos los días del Septenario a la Virgen de los Dolores y los de la Novena al Santo Cristo de la Capilla. En otras Procesiones como la de la Virgen del Carmen, la de San Luis Gonzaga o la de la Cruz de Mayo también el bandeo era solamente con el Campanico.

 

TOQUE DE VIÁTICOS

El viático consistía en llevar la Comunión a los enfermos moribundos e iba el Sacerdote acompañado por vecinos con el palio y con velas encendidas.

El toque duraba todo el tiempo que se empleaba en ir desde la iglesia hasta la casa del enfermo en procesión y la vuelta a la iglesia. Consistía en golpear la campana del Ton tres veces seguidas y guardar silencio unos segundos hasta volver a golpearla otras tres veces. Así mientras duraba el viático.

 

TOQUE DE QUEMA

En aquellos años en todas las casas se encendía fuego en el hogar para cocinar y calentarse las personas y los habitáculos. Las Chimeneas con el tiempo se cargaban de hollín y de vez en cuando había que quitarlo. Si no se limpiaba a tiempo, muchas veces se prendía fuego y se producía un incendio bastante aparatoso.

Para dar la alarma a los vecinos para que fueran a ayudar a apagarlo se utilizaba el toque incendio o quema. El toque consistía en dar campanadas seguidas muy rápidas con la campana del Ton mientras duraba el incendio hasta que se sofocaba.

 

TOQUE DE DIFUNTOS

Dentro de este apartado tenemos que diferenciar dos aspectos, uno es el toque que se realizaba cuando se producía el fallecimiento de la persona y otro es cuando era el entierro propiamente dicho.

Nada mas fallecer el vecino se tocaba a muerto de la siguiente manera:

Si era hombre se realizaba tres veces el toque y si era mujer o niño se ejecutaba solamente dos veces.

Consistía en hacerlo sin parar durante aproximadamente unos cinco minutos. Se interrumpía un tiempo similar y se volvía a hacer hasta tres veces para los hombres y dos para el resto.

Al día siguiente a la hora de empezar las exequias se hacía así:

El primer toque era media hora antes del comienzo y se tocaba el toque de difuntos. Para el segundo se usaba el de Misa ordinaria y se hacía un cuarto de hora después. El tercero volvía a ser el de difuntos y duraba tanto tiempo como le costaba al Sacerdote ir a la casa del fallecido y volver a la Iglesia con toda la comitiva. No había funeral, el acto consistía en cantar Responsos por la calle y al llegar a la puerta de la iglesia el féretro no entraba dentro, se quedaba en el pórtico y allí se cantaba un último responso. Al terminar, las campanas volvían a sonar con el mismo toque mientras se bajaba el féretro por la cuesta del Pomillo hasta la carretera.

Otro dato importante en esta época es que existían diferentes categorías de entierros. Entierros de primera, segunda y tercera. Esto dependía del aporte económico que la familia del fallecido podía aportar a la parroquia. En los entierros de niños no existían distinciones.

El número de responsos que se hacía por la calle dependía también del tipo de entierro, cantándose 3 veces, 2,ó 1, dependiendo de si era de 1ª, 2ª o 3ª categoría.

Cada uno de estos  tenía un toque diferente que la gente del pueblo  sabía identificar.

En los aniversrios de los fallecimientos (Cabo de año) se utilizaban los mismos toques que para los entierros.

El 1 de Noviembre, víspera del día de Almas, se tocaba por la noche un toque de  difuntos de cada categoría.

 

Entierro de primera

Se tañía con la campana Ton individualmente y las campanas Tan y Tin a la vez (este sonido se llamaba TRAN). La velocidad del golpeo era moderadamente rápida y el ritmo regular sin paradas. Al final de cada toque se ejecutaba un repique rápido y seguidamente un toque espaciado indicando si era el primero, segundo o tercero.

Este es el toque mas complejo de todos y con mas variación y alternancia entre los sonidos.

 

Entierro de segunda

Para esta categoría se usan las mismas campanas que para el de primera, es decir la del Ton y el Tran (tan y tin a la vez), pero interpretándolo de una manera mucho más simple. El ritmo también es regular y sin interrupciones pero la velocidad en el golpeo es algo más lenta. También acababa con el repique y toque final.

 

Entierro de tercera

En esta clase se usan las mismas campanas que en los anteriores pero con una velocidad mucho más lenta, prácticamente a la mitad de tempo que en ellos. El repique y final son idénticos.

 

Entierro de niños

En los funerales de los niños los toques se hacían con las campanas agudas del Tin y del Tan. En este el ritmo era más vivo que en los anteriores y el orden en tañer las campanas también era diferente. El repique y golpeo final era igual pero con estas campanas.

 

De todos los toques que hemos descrito y escuchado, actualmente solo se emplean el de misa ordinaria y el volteo de campanas en los domingos, días festivos y procesiones. El resto, desde la electrificación de las campanas, han desaparecido.

Desde 1991, cuando se metieron en el interior del campanario, solo bandean tres de las cuatro campanas. La campana Ton debido a su ubicación no puede girar por completo.

El toque de difuntos que se usa  hoy en día es otro y que además tiene muy poco en común con los antiguos. Solamente se parece al de tercera clase en la lentitud con que se toca, incluso es más lento. Las campanas se usan simultáneamente, Ton, Tan, Tin de grave a aguda sin tocarse dos a la vez (Tran) como antes.

 

Toque de difuntos actual

 

Posición actual de las campanas

 

ALGÚN APUNTE MAS …..

Añado ahora algún dato o anécdota de las  que se contaban en aquella época.

Por ejemplo se decía que la campana grande que había en el centro del campanario fue fundida e hicieron las del tan y el campanico con ella, se volteaba haciendo palanca con un tablón.

También  contaban  que cuando subieron estas dos campanas al campanario, subió montado encima de ellas Mariano Villabona Serrano para que no chocaran con las paredes de la torre.

Como hecho histórico negativo se relataba que el “Tio obispo”, (al parecer era Sacristán) se mató bandeando la campana.

Los que mantenían las campanas a punto y se encargaban de engrasarlas eran los herreros Luis Bayona y sus hijos.

Las campanas Ton y Tan estaban bien equilibradas con el Yugo y se bandeaban bien pero la del Tin no ya que costaba mucho darle la vuelta.

Hubo un reloj en la torre de la iglesia, la maquinaria estuvo hasta hace pocos años pero parece ser que dejó de funcionar muchos años antes de 1950.

La carracla de madera se tocaba con una cuerda para las celebraciones desde Jueves Santo hasta Pascua de Resurrección. También durante la procesión de Viernes Santo.  Estaba situada al norte de la Torre en la misma pared que el campanico justo a su izquierda.

En el canto del Gloria del día de Navidad y del de Resurrección también se bandeaba y para avisar se tiraba de la cuerda desde abajo para que los que  estaban arriba  empezaran a bandear.

 

Recogemos aquí una parte de las costumbres que durante varios años vivieron los habitantes de esta villa. Cualquier dato, anécdota o recuerdo que podáis aportar compartidlo con todos escribiéndolo en los comentarios,  seguro que ayudaran a completar este trabajo.

Vista desde el interior del campanario