GRAN JOTA DEL MONCAYO

El porqué y su historia

 

Después de que ya ha pasado un tiempo del estreno absoluto de la “Gran Jota del Moncayo” y he tenido tiempo de reflexionar sobre todo lo ocurrido, me apetece en este nuevo post contaros alguna cosa referente a la obra. El encargo, la idea, algún aspecto de la composición o por ejemplo como fue su estreno.

El encargo

En el mes de julio del año 2013 D. Marcos Gutiérrez Rojo, director en esos momentos de la Banda de Música de la Federación Aragonesa  de Bandas de Música, me encarga componer una obra de carácter aragonés para ser interpretada por esta banda.

El proyecto era atractivo, la obra tenía que ser para una banda sinfónica de 75 músicos y un coro de alrededor de 100 personas. La Banda estaba formada por músicos de las distintas bandas inscritas en la federación y el coro se iba a formar con miembros de varias agrupaciones corales pertenecientes a la Federación Aragonesa de Coros. La obra se estrenaría en la sala Mozart del Auditorio de Zaragoza.

Ya hacía días que me rondaba por la cabeza componer una Jota Sinfónica, tenía una idea que quería hacer cuando dispusiera de tiempo, (entonces era tiempo  lo que menos tenía). En este encargo vi la oportunidad de desarrollarla y pensé que era el momento oportuno para ello, así que sin dudarlo  me puse manos a la obra.

La idea

Durante muchos años toda mi familia, abuelos, padres, hermanos, tíos, primos, íbamos a realizar las labores de recolección del campo, vendimiar, coger almendras y olivas. A estas labores se unían también amigos de la familia, uno de ellos era Ismael Lasarte quien siempre nos cantaba jotas animando así las duras jornadas agrícolas. De las muchas  coplas que entonaba, una estaba dedicada al Moncayo, “Picos, picos del Moncayo”, interpretada siempre con mucho entusiasmo, ya que él era de Alcalá de Moncayo, y escuchada no con menos emoción por todos nosotros. Esta copla era mi favorita de todo su repertorio y siempre le pedía que nos la cantara.

     La copla dice:

Picos, picos del Moncayo

A cuantos pueblos mantienes

A unos con cargas de leña

Y a otros con copos de nieve.

Precisamente esta era la idea que tenía guardada, quería componer una Jota de Concierto en la que esta copla fuera el momento más importante  y el resto girara entorno a ella.

La letra habla del Moncayo, mi pueblo, Ainzón, está a las puertas del Moncayo, el Monte está siempre a la vista de nuestras casas y campos como si lo dominara todo, así que la obra tenía que estar dedicada al Moncayo.

Trabajo de campo

El título ya estaba pensado se iba a llamar “Gran Jota del Moncayo”, ahora faltaba todo lo demás.

Lo primero que tuve que hacer fue rescatar del olvido la copla. Había fragmentos que no recordaba exactamente como Ismael la cantaba ya que habían pasado muchos años. Con la ayuda de tres amigos de mi padre  pude completar las dudas que tenía. Primero me la canto Elisa, la esposa de Ismael, después grabé a José Antonio Aísa, también de Alcalá de Moncayo y finalmente di con la tecla al estar con José Luis Bona de Ainzón, persona muy entendida y apasionada de la jota.

Algo sobre la composición

Quería que la Jota tuviera mi sello personal, que fuera algo diferente a lo que estamos acostumbrados a oír y que todo lo que se escuchara tuviera algún tipo de relación con la zona.

Yo digo que la Gran Jota del Moncayo no es una jota exclusivamente aragonesa ya que quise que estuviera impregnada por la multitud de influencias que rodean  al Monte. En ella se pueden escuchar aires de jota tanto aragoneses como navarros, riojanos o castellanos.

También deseaba que hubiera giros melódicos y rítmicos derivados de los dances tradicionales desde el Ebro hasta el Somontano. “Paloteaos” como los de Ainzón, Ambel, Talamantes, Malejan, etc  que yo mismo toqué durante muchos años cuando era más joven.

La obra tiene melodías nuevas y otras ya existentes. Éstas últimas siempre están adornadas a través de variaciones. También escribí mucha variedad de ritmos típicos de acompañamiento de jota.

De la misma forma, en ella pretendí representar de alguna manera el pasado de la zona moncaína, así que escribí varias pinceladas con modos y escalas exóticas que nos pueden descubrir la presencia de los pueblos árabe y judío.

No puedo negar el gusto que tengo por los músicos impresionistas españoles como Falla, Granados o Albéniz. También admiro a los franceses Debussy o Ravel. Esto queda  bien patente en la jota, ya que empleo recursos compositivos como disonancias, pedales, ostinatos y modulaciones que ellos usaban en esa época.

Igualmente hago guiños hacia las nuevas tendencias que está adquiriendo la jota aragonesa incluyo acordes y cadencias modales que están en auge en la actualidad.

La decepción

La Jota ya estaba compuesta, ahora solo faltaba ensayarla para poder estrenarla.

En el mes de octubre empezaron los ensayos de la Banda de Música de la Federación y todo parecía que iba viento en popa. El concierto se realizaría en primavera.

Este concierto donde se iba a interpretar por primera vez la obra nunca se llego a realizar. Al parecer por motivos económicos. Digo “al parecer” porque realmente a mí no me dieron ninguna explicación ni me dijeron nada al respecto, solamente se lo que me contó el director que fue quien me la encargo.

Componer una obra para una banda sinfónica o cualquier otro tipo de formación no es fácil, hacen falta conocimientos, inspiración y mucho tiempo de trabajo.

Escribí esta obra con muchas ganas e ilusión, sin ninguna pretensión económica y  siempre pensando en el objetivo final,  poder escucharla. Era un encargo exclusivo para una banda y una federación concreta. Si bien es cierto que el encargo venía del director, también es cierto que todo el trabajo y esfuerzo estaba dedicado a una institución como es la de la Federación Aragonesa de Bandas de Música y a sus músicos.

Con un simple “Gracias” por parte de la institución o de algún miembro de ella me hubiera conformado, la obra era para ellos. Si me hubieran comunicado que no se podía estrenar la obra por los motivos que fueran, aun hubiera sido mejor. Y ya hubiera sido lo más, si le hubieran propuesto al nuevo director volver a programar la obra en los conciertos que siguen haciendo.

¡Qué le vamos a hacer, estamos en Aragón!

 

La Banda Municipal de Música de Gallur la quiso estrenar

Visto lo visto y después de un periodo de reflexión me di cuenta que la oportunidad de tocar la “Gran Jota del Moncayo,” tal como la había escrito y para una agrupación tan grande, se había perdido, por lo menos en Aragón, ya que aquí no hay bandas de música tan grandes.

Decidí reescribirla y hacer una versión más acorde con las bandas que tenemos aquí. Esta nueva adaptación es para una banda con menos instrumentos y sin necesidad de tener un coro. Las partes del coro las convertí en solos instrumentales.

Banda Municipal de Música de Gallur. 8 de mayo de 2016. Estreno de la “Gran Jota del Moncayo”

La Banda Municipal de Música de Gallur decidió tocarla. Su director D. Daniel Pérez Cacho y alguno de los músicos más veteranos sabían de la existencia de esta obra. Me propusieron ser ellos quien la estrenasen, recuerdo estas palabras que me dijeron “una composición no hace nada metida en un cajón, es para tocarla”. Como es lógico y normal recibí la noticia con mucha alegría y por supuesto estaba encantado de que fuera una Banda como la de Gallur quien diera vida a mi Jota.

Nada más comenzar los ensayos tanto el director como los músicos se dieron cuenta que no era una obra sencilla de tocar. Sabían que iban a tener que trabajar mucho para sacarla adelante.

Los continuos cambios de tonalidad, las variaciones rítmicas, el tempo rápido y a uno o los contrastes en la instrumentación hacen que la pieza se salga de lo común y sea más difícil de lo que se está acostumbrado.

Todo esto tiene una cosa muy positiva, los músicos se tienen que esforzar más de lo normal lo cual hace que la banda de un salto importante de calidad. Los músicos jóvenes, que hay muchos en la banda de Gallur, adquieren también muchísima experiencia y aprenden más rápidamente.

El tocar solamente obras de poca dificultad hace que una Banda de Música se quede estancada. Tocando cosas más difíciles la banda crece.

Finalmente la Gran Jota del Moncayo se estreno en Gallur el día 8 de mayo del año 2016. El concierto fue a las 7.30 de la tarde en la iglesia de San Pedro Apóstol, concierto  que sirvió como clausura a la XXV semana cultural dedicada a “La Guerra de la Independencia en la Villa de Gallur”

Desde aquí quiero agradecer a la Banda Municipal de Música de Gallur  y a todos sus componentes el esfuerzo e interés que han puesto para sacar adelante este proyecto. A la vez les doy mi más sincera enhorabuena por el fantástico concierto que hicieron el día 8 de mayo. No solo fue una gran interpretación la de  La Gran Jota del Moncayo sino que todo el concierto estuvo a un altísimo nivel.

También es de agradecer que haya bandas como la de Gallur que asuman nuevos retos y que apuesten y confíen en la música y en los músicos actuales de nuestra tierra. Muchas bandas de música de Aragón tenían que tomar ejemplo.

                              

Más agradecimientos

Aparte de dar las gracias a los miembros de la Banda de Música de Gallur, a su director Daniel Pérez Cacho y a la “gran familia” que les rodea, querría nombrar a algunas personas que han sido importantes en el exitoso final de este proyecto.

A Marcos Gutiérrez Rojo por haber sido quien confió en mí y me encargó componer  la obra. A José Luis Serrano por el empeño en estrenarla con su banda. A María José Galindo por el interés e implicación que ha tenido desde el primer momento. Al Ayuntamiento de Gallur, con su concejal de cultura a la cabeza Carlos Gracia Casado, por el reconocimiento que me hicieron después del estreno.

Por supuesto a toda mi familia, abuela, padres, hermanos y sobrinos, no solo por este momento, sino por apoyarme y ayudarme en todos mis proyectos. También, cómo no, a mis tíos y primos por estar siempre interesados en todo lo que hago.

Estoy muy agradecido a todas las personas que asistieron al concierto, primero por apreciar la música y segundo por los aplausos que nos dedicaron, tanto a la banda como a mí, al finalizar la interpretación de la Jota.

Lógicamente en primer lugar a los seguidores habituales de la Banda de Música de Gallur pero también a todos aquellos que se desplazaron a escuchar el concierto desde otros lugares. Especialmente a los compañeros y amigos de la Banda de Música de Ainzón, a los amigos de mis padres que allí estuvieron y a mis amigos que vinieron desde Zaragoza a estar conmigo en ese momento.

Por otro lado a los medios de comunicación que se interesaron en el evento. A Isabel Sauco por la entrevista de radio que me hizo en Onda Local Gallur y por el artículo escrito el Periódico Comarcal de la Ribera Alta del Ebro.  Al Centro de Estudios Borjanos por el reportaje que hizo en su blog destacando y dando importancia a todo lo sucedido. Al diario digital Zaragoza Buenas Noticias por hacerse eco de la noticia. (Pinchando en las frases subrayadas se pueden ver y escuchar).

En todos estos días ha sido mucha gente la que se ha interesado y ha escuchado la obra, afortunadamente ahora con el avance tecnológico todo se puede ver y oír sin necesidad de estar en el mismo momento. Han sido muchas las personas que me han dado la enhorabuena, bien sea personalmente o a través de llamadas y mensajes. Agradezco muchísimo todas estas felicitaciones sobre todo cuando son sinceras. Pero sin lugar a dudas lo que más me llena de satisfacción es que hayáis escuchado y gozado de la obra porque yo siempre digo que la música que creamos es para que los demás disfruten escuchándola”.