La semana pasada escuchando radio clásica en el coche, pusieron Iberia de Debussy.   Hacía varios años que no la escuchaba y al oírla recordé que en mi época de estudiante de Dirección de Orquesta hice un trabajo en el cual analizaba esta obra.

Después de mirarlo y recordarlo he decidido compartir con vosotros un breve capitulo en el cual escribo sobre la manera en la que está compuesta la obra.

El estilo de Iberia

Iberia está cimentada en la música popular española, sus melodías y ritmos lo dejan bien patente. Los temas empleados por Debussy no son cogidos de ninguna canción del folclore español, son melodías nuevas creadas por él con el carácter de la música española.

La obra está formada por tres movimientos diferentes que tratan de representar tres momentos distintos de la vida y de las fiestas de Andalucía. El primero, Par les rues et par les chemins (por las calles y los caminos)  simboliza la música popular en la luminosidad del mediodía. El segundo, Les Parfums de la nuit (los perfumes de la noche),   representa los fuertes perfumes de una noche de verano andaluza y  el tercero, Le Matin d´un jour de fête, (la mañana de un día de fiesta,)  alude a la alegría de las fiestas populares.

Toda la composición se basa en continuos contrastes. Debussy, por medio de su instinto y sus toques personales, logra unir materiales de diferente origen y sin aparente relación entre ellos, dando un sentido al conjunto de la obra.

Iberia está construida con una amplia gama de materiales melódicos, rítmicos y armónicos. La música española tiene una gran tendencia a utilizar escalas menores, modos como el frigio y el dórico y escalas más exóticas como las árabes. Todo esto es lo que predomina a lo largo de este trabajo. También aparecen influencias del Cante Jondo, así que, no es difícil de escuchar durante la obra melodías con la cuarta aumentada o melodías que enfatizan el segundo o tercer grado de la escala alterándolo medio tono, bien sea ascendente o descendente. Debussy asienta gran parte de la obra en estos modos pero no son los únicos que emplea. Además  se pueden escuchar a lo largo de ella melodías y armonías formadas en los modos jónico, lidio o mixolidio e incluso por  escalas pentatónicas y hexátonas.

Cualquier melodía puede aparecer en cualquiera de las modalidades que hemos nombrado. Por lo general la melodía principal se transforma en  gran cantidad de motivos secundarios y estos a su vez en otros motivos diferentes. Una misma melodía o un mismo motivo, casi nunca  se repiten de la misma forma. Cualquier motivo se puede desarrollar con gran variedad de texturas. También se pueden fragmentar y convertir en elementos ornamentales o en ostinatos. Otro recurso compositivo empleado es la aparición repentina de pasajes en los cuales la melodía es acórdica.

Se puede decir que es una música fugaz, permanentemente en cambio en  lo que a la melodía se refiere. Aunque el discurso y la continuidad siempre están ahí, los motivos están enlazados, aparecen y desaparecen volviendo a veces con nuevas formas.

Rítmicamente cada uno de los movimientos está basado en  un tipo de baile español  diferente. Estas danzas se distinguen por tener estructuras métricas sencillas y fluidas. En el primer movimiento  el ritmo que emplea es el de una “sevillana”, baile tradicional andaluz muy brillante, moderadamente rápido, en compás ternario que frecuentemente cambia a binario. Para el segundo movimiento emplea como ritmo base el de una habanera. Esta danza es binaria y lenta que  fue importada por los españoles de Cuba. El tercer movimiento está marcado por un claro movimiento binario de marcha.

Debussy para cada movimiento establece un patrón rítmico base que lo varía en numerosas ocasiones. Añade o quita  figuración, la desplaza, incluye acentos en diferentes lugares del compás, etc. En contra de estos patrones incluye superposiciones de  ritmos más complejos.

Debussy 1

No se puede considerar que Iberia sea una obra completamente tonal, pero tampoco se puede negar que tiene muchas características convencionales. Cada uno de los movimientos tiene una dirección armónica y uno o varios centros tonales. Dichos movimientos muchas veces están articulados por acordes tríada o por cadencias muy cercanas a las cadencias tradicionales.

Debussy en ningún momento renuncia a apoyar la música en claros centros tonales, eso sí con una gran flexibilidad, pero él, se encarga de oscurecer la tonalidad con infinidad de procedimientos que la ocultan. Para ello emplea recursos como el cromatismo, progresiones armónicas que a veces son lógicas pero que no son  funcionales, disonancias libres, sonoridades paralelas o acordes por tonos enteros. También se pueden ver modulaciones bruscas sin ninguna preparación, falsas relaciones y cambios rápidos de centros tonales. Un procedimiento importante que el compositor utiliza  en muchas ocasiones durante el transcurso de la obra es la llamada cadencia frigia-andaluza. Todo esto unido a las escalas modales, exóticas, pentáfonas y por tonos enteros hacen que Iberia sea una obra con mucha ambigüedad.

Si echamos la mirada atrás y observamos las épocas anteriores de la música, nos damos cuenta de que en el Clasicismo y en la época de la tonalidad, la melodía y la armonía caminan siempre juntas. Si la melodía era mayor, la armonía también lo era y si era menor la melodía, la armonía así mismo era menor. En el Romanticismo, aunque hay más libertad, el fundamento era idéntico. El movimiento armónico estaba marcado por la nota fundamental de los diferentes encadenamientos armónicos. Los pilares de la música eran las cadencias, la importancia de la Subdominante – Dominante – Tónica.

En Iberia la melodía se aleja del fondo armónico. Esto crea una sensación de independencia entre un elemento y el otro. Por ejemplo podemos tener un fondo armónico mayor o menor y una melodía modal que camina independientemente.

Así que cobra un papel importantísimo el movimiento del bajo. Éste, en muchas ocasiones es más visible e importante que el movimiento de la fundamental. Pero es el movimiento de la fundamental el que articula la forma de la obra. Muchas veces coincide que el bajo es la nota fundamental del fondo armónico.

Se puede decir que son tres los elementos  que discurren por diferente lugar pero que a la vez van por el mismo camino y no se pueden separar. Melodía, movimiento armónico y movimiento del bajo.

Ésta forma se caracteriza durante toda la obra por su flexibilidad y libertad. Las estructuras que construye Debussy son muy personales y poco tradicionales, pero a la vez disciplinadas y organizClaude Debussy & Ernest Chausson salon 1893.adas.

     Images es la obra con mayor colorido orquestal que Debussy había compuesto hasta el momento. Particularmente la orquesta de Iberia está formada por: tres flautas, un pícolo, dos oboes, un corno inglés, tres clarinetes en Sib, tres Fagotes, un contra-fagot, cuatro trompas en Fa, tres trompetas en Do, tres trombones, una tuba, timbales, pandereta, castañuelas, caja, platillos, celesta, dos arpas y la tradicional sección de cuerda.

 

Los pedales y los ostinatos aparecen continuamente a lo largo de los tres movimientos. Esto es un reflejo más de las características de la música folclórica y de las limitaciones de  instrumentos tradicionales españoles como pueden ser el salterio o la gaita. Utiliza varios medios para imitar el típico sonido de los instrumentos tan genuinamente españoles como la bandurria, la mandolina o la guitarra, recursos como series de acordes abiertos con sonoridades de cuartas y quintas paralelas, acordes rotos, arpegios o pizzicatos en las cuerdas. Debussy en el tercer movimiento va más allá e  incluye la indicación “Quasi guitara” haciendo que los violines y violas toquen con el instrumento bajo el brazo, intentando imitar aun más el rasgueo de las cuerdas de la guitarra.

Para aproximar aun más el sonido orquestal a los timbres de la música de la península ibérica Debussy incluye en la partitura instrumentos autóctonos como las castañuelas, la pandereta o pequeños crótalos.

Otros efectos como trémolos en las cuerdas, figuras arpegiadas en las maderas, sonidos brillantes en las arpas, continuos acordes de coloración, trinos o timbres y texturas  cambiantes completan y dan a la obra una variedad y una riqueza inmensa.

Desde el principio hemos hablado de tres movimientos independientes donde cada uno refleja una situación diferente pero esto realmente no es así ya que Iberia, en conjunto,  puede considerarse como un todo. Hay dos aspectos muy importantes que nos hacen ver la obra como una unidad. Los aspectos motívicos y los aspectos tonales-formales.

Las diferentes melodías y motivos melódicos de los tres movimientos están estrechamente relacionados. Todos  y cada uno  derivan del tema principal de la obra o de variaciones de dicho tema.

Por otra parte los centros tonales de los movimientos están unidos y relacionados entre sí. Cada uno de ellos conduce la música al siguiente para volver a acabar donde habíamos empezado.