Origen de los modos

Generalmente conocemos como Modo, a una distribución específica de notas que guardan una cierta relación entre sí y se representan como una escala. También un modo es una forma de ser y de obrar que incluye, la escala modal, las fórmulas melódicas características, un carácter o ethos y un estilo propio de ejecución.

Como modo reconocemos a las escalas o armoniai de la música tradicional griega, los avazat de Arabia y Persia, los dieu del Vietnam, los raga de la India,  así como otros tipos de escalas como la escala simétrica, la escala de tonos enteros, la escala blues, el modo andaluz, entre otras.

En la música occidental, los modos utilizados vienen derivados de la tradición griega, organizan cinco tonos y dos medios tonos, entre siete notas que abarcan una octava y en los cuales siempre hay un tritono.

modos musicales

La renovación musical de la Iglesia Católica

El sistema modal que se utilizó para el canto litúrgico de la Edad Media, conocido como canto gregoriano, hereda gran parte de la base modal de la música griega, pero no es la única influencia, investigaciones hablan de que el canto salmódico de la tradición hebrea cumplió también un papel importante en la consolidación del sistema modal en la iglesia medieval.

Durante el papado de Gregorio “El Grande” (590 al 640 D.C.) la iglesia católica instituyó un único tipo de canto litúrgico. Esta renovación tuvo grandes repercusiones que afectarían la evolución del lenguaje musical, el diseño de los primeros sistemas de escritura musical, la construcción y afinación de instrumentos, etc.

El sistema modal de la iglesia católica, varió parte del sistema modal griego. El sistema eclesiástico, organizó los modos a partir de la nota Re para su primer modo en sentido ascendente, contrario al sistema griego cuyo punto de partida era la nota Mi a partir de la cual se organizaban los modos en sentido descendente.

El canto Gregoriano

El Oktoechos es uno de los primeros sistemas modales que conocemos y fue el germen del canto gregoriano. Este sistema diferenciaba ocho modos divididos en dos grupos, el primero llamado ambitus auténtico y el segundo llamado ambitus plagal.

En principio fueron ordenados  utilizando el sistema numérico griego, así el primer modo es el protus, el segundo deuterus, el tercero tritus y el cuarto tetrardus. Más tarde  los modos auténticos recibieron un nombre procedente  de la tradición griega, al primero se le llamó dórico, al segundo frigio, al tercero lidio y al cuarto modo mixolidio. A los modos plagales se les antepuso el prefijo ‘hipo’, por lo tanto al dórico le corresponde el modo hipodórico, al frigio el hipofrigio, al lidio el hipolidio y al mixolidio el hipomixolidio.

Estos modos también cumplían funciones “similares a las de tónica y dominante”.

La nota sobre la cual se construía el modo se llamó Fundamental o Finalis  y la nota que hacía las veces de dominante se llamó Tenor o Repercusio. Igualmente, a cada uno de estos le correspondía un grupo de notas que caracterizaban el modo para el canto que se llamaron tono, así a cada modo correspondía un tono.

Para situar el tenor de cada modo se recurrió a la siguiente fórmula: los modos auténticos partían de la fundamental (Re, Mi, Fa, Sol) y su repercusio se colocó una quinta ascendente a partir de la nota principal. Los modos plagales ubicaron su propia nota tenor descendiendo una tercera a partir de la nota tenor o repercusio del modo auténtico. Si alguna de las notas tenor quedaba la nota de tritono, ésta se desplazaba ascendiendo a la nota siguiente.

En 1547, el teórico musical Glareanus, incluyó  dos nuevos modos auténticos a los que llamó Eólico (La) y Jónico (Do), éste nuevo sistema fue llamado dodecachordon porque usaba doce modos, seis auténticos y seis plagales.

La llegada de la Polifonía

El nacimiento de la polifonía trajo consigo un cambio y una evolución en el lenguaje de la música, a partir de esta época se empieza a diferenciar entre el lenguaje modal y el lenguaje tonal.

Los modos se clasificaron en dos nuevas categorías, que corresponden a una visión armónica de los mismos; así, los modos ya no son auténticos y plagales, ahora son mayores o menores.

Un modo es mayor o menor según el acorde que se obtenga de la superposición de terceras sobre la tónica. Así tendremos tres modos menores, Dórico, Frigio y Eólico, y tres modos mayores Lidio, Mixolidio y Jónico.